Rufus, un moderno de la hostia

-Venir de una familia de músicos no es garantía suficiente para ser buen músico. Puedes ser malo, como el hijo de Camilo Sesto, o puedes ser bueno, como el hijo de Leopold Mozart (más conocido como Wolfgang Amadeus).
-Venir de una familia de músicos no es garantía suficiente para ser guapo. Puedes ser feo, como la Kelly Family, o guapo, como los The Corrs.
-Una biografía llena de rupturismo y episodios trágicos a tierna edad puede llevarte a esnifar pegamento. Descubrir que eres gay a los 11, y que te violen en el Hyde Park a los 14 es, a pesar de la tragedia, un sello de identidad que si logras llevar con orgullo y sin demasiado traumas, te hace más grande.
-Ayuda que tus amigos no jueguen al fútbol porque son Nick Cave, Antony (sin los Johnsons), y Beth Orton. Ayuda el hecho de que los padres de tus amigos no te ofrezcan cocacola porque sean Leonard Cohen.
-También puede sucederte que pintes, escribas, cantes, diseñes, dibujes, compongas y todo lo hagas bien. Como Leonardo da Vinci. O que todo lo hagas mal, como Ramoncín.
Hasta aquí todo muy bien.
Pero lo que te delata como moderno es que te llamas Rufus, chato.
Y no me digas que es tu nombre, que todos se lo cambian.